Sistema de desinfección manual con tamiz escurridor y tapa de seguridad para instrumental dental
La gestión del instrumental contaminado comienza inmediatamente después de su uso. Esta cubeta de desinfección de 3 litros es la herramienta esencial para el prelavado y desinfección por inmersión de fresas, fórceps, espejos y material de ortodoncia. Fabricada en polipropileno de alta densidad resistente a químicos agresivos, garantiza una descontaminación segura del instrumental, protegiendo al personal auxiliar de pinchazos accidentales gracias a su sistema de extracción mediante cestillo.
¿Por qué elegir nuestra cubeta de desinfección de 3 litros?
Resistencia química certificada: Construida con polímeros de grado médico compatibles con desinfectantes enzimáticos, aldehídos y soluciones de amonios cuaternarios sin degradarse ni teñirse.
Cestillo interior con sistema de drenaje: Permite retirar todo el instrumental de una sola vez sin contacto directo con la solución desinfectante, facilitando el aclarado bajo el grifo de forma ergonómica.
Tapa de cierre hermético anti-vapores: Evita la liberación de olores y vapores químicos al ambiente de la clínica, además de prevenir la oxidación prematura de la solución por contacto con el aire.
Capacidad optimizada: Sus 3 litros de volumen son ideales para procesar el instrumental de varios gabinetes simultáneamente, manteniendo un tamaño compacto que se adapta a cualquier pila de fregadero o superficie de esterilización.
Características técnicas y modo de uso
La cubeta de 3 litros es el estándar para clínicas con un flujo de trabajo medio-alto, permitiendo una inmersión completa incluso de instrumentos largos como pinzas de algodón o mangos de bisturí.
Protocolo de uso recomendado:
Preparación: Llenar la cubeta con agua y añadir la proporción exacta de desinfectante concentrado siguiendo las instrucciones del fabricante.
Inmersión: Colocar el instrumental en el cestillo e introducirlo en la solución. Asegurarse de que todo el material quede cubierto por el líquido (mínimo 2 cm por encima).
Tiempo de acción: Respetar los tiempos de contacto (típicamente de 15 a 30 minutos) para garantizar la eficacia bactericida, fungicida y virucida.
Extracción: Levantar el cestillo, dejar escurrir y aclarar el instrumental con agua desmineralizada antes de proceder a la limpieza ultrasónica o al embolsado.
Tabla de especificaciones
| Especificación | Detalle |
| Capacidad total | 3 Litros |
| Material | Polipropileno de alta densidad (Resistente a químicos) |
| Componentes | Cubeta exterior, Cestillo calado (tamiz) y Tapa |
| Temperatura máx. | Soporta limpieza en termodesinfectadora hasta 60°C |
| Color | Blanco clínico (con tapa transparente o blanca según lote) |
| Medidas externas | Aprox. 30 x 15 x 11 cm (Compatible con estantes estándar) |
| Compatibilidad | Instrumental de acero inoxidable, tungsteno y polímeros |
Preguntas frecuentes de profesionales (FAQs)
¿Se puede meter la cubeta en el autoclave para esterilizarla?
No se recomienda. Aunque el material es resistente a químicos y temperaturas moderadas, el calor extremo del autoclave (134°C) puede deformar la tapa, perdiendo su propiedad de cierre hermético. Para su limpieza, utilice soluciones desinfectantes de superficies o termodesinfectadoras a baja temperatura.
¿Es apta para usar con soluciones de Glutaraldehído?
Sí. El polipropileno de alta densidad es inerte a los aldehídos. No obstante, asegúrese de mantener la tapa siempre cerrada debido a la alta toxicidad de los vapores de estas soluciones.
¿Cómo sé cuándo debo cambiar el líquido de la cubeta?
La solución debe cambiarse diariamente o cuando presente una turbidez visible. Un líquido con residuos orgánicos (sangre, saliva) pierde su eficacia desinfectante rápidamente debido a la saturación química.
¿Puedo usarla para desinfectar fresas pequeñas?
Sí, pero se recomienda el uso de un fresero o cestillo de malla fina adicional dentro de la cubeta para evitar que las fresas se pierdan por los orificios del tamiz estándar de la cubeta de 3 litros.
¿Influye el orden de mezcla (agua/concentrado)?
Es fundamental verter primero el agua y luego el concentrado químico para evitar la formación excesiva de espuma y salpicaduras accidentales de producto puro a los ojos o piel.